El verano de 2026 no solo trajo consigo el calor, sino también una nueva ola en el diseño de espacios habitables: la neuroarquitectura. No es solo una palabra de moda, sino una ciencia que estudia cómo el entorno físico afecta el funcionamiento de nuestro cerebro, los niveles de estrés y la capacidad de concentración. Si antes elegíamos muebles por color o estilo, ahora los elegimos por cómo afectarán nuestro sistema nervioso. En este artículo, te contaré cómo utilizar los principios de la neuroarquitectura para que tu hogar se convierta en una herramienta de gestión del estado, ya sea para un descanso profundo o para una máxima productividad.